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Dra. Lourdes Alcantara
Que hacer si tu hijo se va de casa.
Si tu hijo está deprimido, puede sentirse triste o irritable la mayor parte del tiempo, pierde interés en sus actividades preferidas, tiene dolores y malestares sin razón, duerme demasiado o no puede dormir, come demasiado o tiene dificultad para comer, y en casos extremos consume drogas o alcohol o se escapa de casa.
Qué hacer si tu hijo se escapa de casa.
La peor pesadilla que le puede pasar a un padre o a una madre es que su hijo se escape de casa. Cuando eso ocurre, el tiempo para actuar rápido es primordial y las emociones se desbordan sobre todo la preocupación y no se sabe qué ha ocurrido ni por qué. Por eso, es importante saber qué hacer si tu hijo se escapa de casa.
Puede haber múltiples razones, pero en realidad suele ocurrir porque los hijos
Están deprimidos, no se sienten queridos, respetados o no se sienten necesarios para la familia. Es necesario mantener la mente fría y pensar con calma y claridad.
es importante tener claro qué hacer desde un primer momento. Da la voz de alarma,
no sientas vergüenza; es importante que las personas de tu alrededor lo sepan para que te faciliten su encuentro. Tienes que asegurarte de que tanto sus amigos como familiares sepan que se ha escapado. Si crees que alguien sabe dónde puede estar, avisa a esas personas inmediatamente.
Todo el mundo debe estar informado para ayudarte a buscar. También puedes llamar a los amigos de tu hijo. Los adolescentes pueden ir a un lugar donde piensen que es seguro y pueden ir de casa de un amigo a la de otro amigo para que no le detecten.
Aunque tu hijo no esté allí, los padres de esos chicos o chicas también deberán saberlo para que estén atentos a cualquier señal que te pueda ayudar a encontrar a tu hijo. Asimismo, es vital llamar a la policía cuanto antes; las primeras 24 horas son cruciales, por lo que deberás aportar la máxima información posible sobre dónde puede estar.
Busca en los lugares favoritos de tu hijo, La casa de su mejor amigo puede ser un lugar para empezar a buscar, o en la de algún miembro de la familia.
Ponte en contacto con el centro educativo, Es necesario que revises la ropa de tu hijo y si falta algo importante, como el portátil o el móvil. Hay adolescentes que de manera impulsiva no se llevan nada. Pero si tu hijo se escapa de casa, puede que tuviera un plan en su cabeza. Aquellos que se llevan ropa, dinero u otros elementos puede que estén pensando ir más lejos durante más tiempo. Explica todo a la policía para que sepan cómo buscar.
Mira las redes sociales y dispositivos electrónicos si tu hijo se escapa de casa
Mira en las redes sociales de tu hijo, sus correos electrónicos o cualquier otro medio donde creas que puede haber pistas. Puede que deje algún mensaje escondido o, si no lo ha pensado mucho, que te dé pistas. Puedes encontrar un mensaje a un amigo que diga la ubicación en la que puede estar. Si crees que tu hijo está hablando en código en el mensaje, habla con la policía para ver si te ayuda a descifrarlo o habla directamente con ese amigo para que te ayude a encontrarle. También puedes mirar en el historial de búsquedas las páginas web que ha visitado últimamente para averiguar más cosas. Cuando un hijo se escapa, si lo planifica, puede que haya mirado en Google información para organizarse mejor.
También es posible que puedas encontrarle a través del GPS del móvil o de su reloj inteligente. Usa una aplicación de control parental para averiguar dónde esta tu hijo sin que se dé cuenta de que lo haces.
Si no lo tienes aún instalado, es necesario que lo hagas cuanto antes para poder saber su posición exacta en el momento en que tu hijo se escape de casa o cuando no le encuentres por otros motivos diferentes.
Si te llama, mantén la calma, en todo momento. No te enfades, tu hijo necesita saber que si vuelve a casa estará a salvo. No seas crítico por teléfono o en los mensajes de texto. Solo hazle saber que estás muy preocupado y que quieres saber dónde está. Tienes que asegurarte de que habla libremente y que no es un secuestro y que está a salvo. Pregúntale “¿Quieres que vaya a buscarte?”.
En definitiva, hazle entender que su casa es su hogar y que allí siempre estará a salvo. Que estarás a su lado para solucionar cualquier problema que exista y que, cuando esté a salvo en casa, se podrá hablar sobre lo ocurrido y por qué ha pasado. Lo que importa en este momento es en que tu hijo vuelva a casa sano y salvo. Y, cuando llegue, sobre todo, escucha todo lo que quiere decirte.
5 pasos a seguir si cree que su hijo está deprimido
La depresión es una condición frecuente en los niños que piensan y aprenden de manera diferente. Tal vez usted ha venido notando señales de depresión en su hijo, o le preocupa que su comportamiento haya cambiado repentinamente. En cualquier caso, hay cosas que usted puede hacer ahora mismo para ayudar a su hijo.
Estos son 5 pasos que usted puede seguir si cree que su hijo está deprimido.
1. Hable con su hijo
Intente averiguar qué está ocurriendo. ¿Su hijo está molesto por algo en particular? Los niños suelen tener dificultad para expresar lo que les sucede o no saben por qué se sienten tristes o enojados. Asegúrese de que su hijo sepa que usted lo ayudará a superarlo.
Hable con su hijo de lo común que es la depresión y que no significa que sea “débil”.
2. Hable con el médico de su hijo
Su pediatra sabe cómo se manifiesta la depresión en los niños, y puede ayudarlo a encontrar un profesional de la salud mental especializado en niños y adolescentes. (American Academy of Pediatrics recomienda examinar a todos los niños a partir de los 12 años de edad para determinar si están deprimidos).
3. Contacte a la escuela de su hijo
Hable con el maestro de su hijo acerca de las dificultades emocionales. También el enfermero de la escuela o el asesor académico pueden ser de ayuda. Pregúnteles si han notado cambios en el comportamiento de su hijo. Averigüe cuáles son los recursos que ofrece la escuela a los estudiantes con problemas emocionales.
4. Conozca las terapias
Existen varios tipos de terapias que pueden ayudar a los niños y adolescentes que tienen depresión: La terapia cognitivo-conductual (CBT, por sus siglas en inglés) ayuda a que los niños reconozcan y modifiquen sus creencias o conductas negativas. Esta terapia a corto plazo suele requerir de 5 a 20 sesiones. La terapia interpersonal (IPT, por sus siglas en inglés) se enfoca en las relaciones entre las personas. El objetivo es ayudar a que los niños tengan relaciones personales saludables. La terapia familiar puede ser un buen punto de partida para los niños que dicen cosas como: “No estoy deprimido, lo que pasa es que detesto a mi familia”. Este tipo de terapia puede ayudar a mejorar la comunicación y resolver los conflictos entre los miembros de la familia. Tenga en cuenta que algunos terapeutas utilizan una combinación de técnicas y podrían usar CBT y IPT. Es muy importante que su hijo confíe y le agrade su terapeuta.
5. Considere otros tratamientos, Dependiendo de los síntomas de su hijo, el especialista en salud mental podría sugerir el uso de medicación. Los antidepresivos suelen usarse para tratar a niños con depresión severa. Una combinación de psicoterapia y medicamentos suele funcionar mejor que cualquiera de ellas por separado.
Conozca más sobre el tratamiento para la depresión, Finalmente, acerca de las ideas suicidas: no todos los niños y adultos con depresión piensan en quitarse la vida. Pero si su hijo dice cualquier cosa relacionada con el suicidio, usted debe tomarlo en serio y buscar ayuda inmediatamente. Más de 1 de cada 10 adolescentes muestra signos de depresión. La depresión puede ser grave y la mayoría de los adolescentes con depresión no reciben la ayuda que necesitan. Lo bueno es que la depresión se puede tratar con asesoramiento o con medicamentos. Cuando hables con el doctor sobre la prueba para detectar la depresión, averigua qué servicios puede recibir tu hijo (como terapia o asesoramiento) si necesita seguimiento.

 

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