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Por Dra. María Alt. Santana Acosta Médico y Bioanalista- Hematóloga /Microbióloga Docente De la Universidad Central del Este -San Pedro de Macorís, Rep Dom Tatysantana14.ts@Gmail.com La leptospirosis, también denominada enfermedad de Weil o Fiebre canícola, es una enfermedad bacteriana zoonótica causada por leptospiras, bacterias englobadas en las espiroquetas. El reservorio de esta enfermedad lo constituyen animales salvajes y domésticos, fundamentalmente roedores, pero cada serovariedad tiene unos reservorios preferentes como son : Las  ratas para L.icterohaemorrhagiae,  los cerdos paraL.pomona,  el ganado bovino para L.hardjo ,  los perros para L.canícola Muchos otros mamíferos son capaces de mantener estados de portador breves. Existen otras serovariedades que infectan reptiles y anfibios y en general se considera que no afectan al ser humano, aunque se han observado casos sospechosos en Barbados y Trinidad. La distribución de la leptospirosis es mundial, a excepción de las regiones polares. Es la zoonosis más extensa del mundo y se presenta en países desarrollados y en desarrollo, tanto en zonas rurales como urbanas, aunque está más extendida en países de clima tropical, debido a la mayor supervivencia del microorganismo en ambientes cálidos y húmedos. Así mismo, la enfermedad presenta una cierta estacionalidad, presentándose más casos en verano y otoño en los países templados y durante las épocas de lluvia en países cálidos. Es difícil estimar la prevalencia de la enfermedad, debido a la falta de datos en general. Las zonas más conocidas de alto riesgo incluyen Brasil, China, El Caribe, India, las Islas del Pacífico, Malasia, las Islas Seychelles, Sri Lanka, Tailandia y Vietnam. Se producen, a nivel mundial, unos 100.000 casos humanos anuales y unas 1000 muertes al año En enero 2019 el gobierno de Australia declaró hoy un brote de leptospirosis, una enfermedad que se transmite a través del agua contaminada por la orina de animales, tras la muerte de cuatro personas este mes. Mientras que en República Dominicana el  Boletín Epidemiológico Semanal 01 Desde el 30/12/2018  al 05/01/2019 En esta semana se notificaron cuatro (4) casos sospechosos de leptospirosis, tres (3) vivos y uno fallecido. Los casos vivos corresponden a dos hombres y una mujer con 49, 57 y 58 años de edad, residentes en los municipios Santo Domingo Oeste, Higüey y San Juan. El fallecimiento de esta semana corresponde a una mujer de 73 años, de ocupación ama de casa, que fue llevada a un centro de salud de referencia regional a los 5 días de haber iniciado cuadro clínico, falleció media hora después de llegar a emergencias. Durante las últimas cuatro semanas se han notificado 23 casos, incluidos dos (2) fallecimientos relacionados con la enfermedad (letalidad= 8.7%). Durante este periodo la mayor frecuencia de casos reside en la región O Metropolitana . Las Leptospiras patógenas para el ser humano pertenecen a la especie L.interrogans, de la que se han identificado al menos 23 serogrupos divididos a su vez en más de 200 serovariedades. Las serovariedades más identificadas son: L.icterohaemorrhagiae, L.canícola, L.autumnalis, L.hebdomidis, L.australis, L.pomona, y L.herdjo. En las zonas donde la leptospirosis es endémica, la mayoría d e las infecciones son asintomáticas o muy leves. Cuando se manifiesta, puede ser de forma leve, en un 90% de los casos, con características de cuadro pseu-dogripal, con cefalea, fiebre y mialgias. Los casos graves (síndrome de Weil) se caracterizan por alteración hepática con ictericia, alteración de la función renal, confusión y diátesis hemorrágica, debido al daño en el endotelio capilar que provoca una vasculitis generaliz ada. La gravedad depende de la serovariedad infectante y de factores del huésped infectado, pudiendo alcanzar una letalidad de hasta el 20% en los casos graves. El diagnóstico de sospecha se hace por la clínica y las condiciones epidemiológicas, pero es un diagnóstico difícil, lo que entorpece la lucha contra la enfermedad. El diagnóstico se confirma por detección de anticuerpos específicos y por el aislamiento de leptospiras en sangre en los primeros 7 días, en el LCR del 4º al 10º día y/o en orina a partir del 10º día. La transmisión se da principalmente por contacto directo con sangre, orina o tejidos de animales infectados, que penetran en la piel del huésped si ésta está escoriada o a través de mucosas. También es posible la transmisión por contacto con material contaminado por orina de los animales afectos. El microorganismo sobrevive largo tiempo en el agua, lo que la convierte en un vehículo importante de transmisión al nadar en agua contaminada, así como por contacto con tierra húmeda o vegetación contaminada (sobre todo se ha visto implicada la caña de azúcar). Se ha descrito la infección por ingestión de alimentos contaminados y, rara vez, por inhalación de gotitas en aerosol de líquidos contaminados El riesgo de transmisión aumenta tras los períodos de fuertes lluvias, debido a que el agua satura el medio ambiente y las leptospiras del suelo pasan directamente a las aguas superficiales. El periodo de incubación es de aproximadamente 10 días, con límites entre 4 y 19 días. El periodo de transmisibilidad desde el reservorio al hombre o, en rara ocasión, de persona a persona, dura mientras se excreten leptospiras en orina, lo que generalmente dura un mes en los humanos enfermos y largo tiempo en los animales. Las medidas preventivas que podemos tomar: informar a la población sobre el modo de transmisión de la enfermedad. Utilización de calzado y guantes para evitar el contacto directo con agua estancada o barro. No ingerir bebidas en latas en forma directa, servirla en un vaso y luego si tomarla Bibliografía ./ Ministerio de Salud Pública Dirección General de Epidemiología Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica Boletin un, 1 /www.amse.es/informacion-epidemiologica/167-leptospirosis-epidemiologia-y-situacion-mundial Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud OPS.

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