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Dr. Herman Pilier Báez

Alcanzar momentos de felicidad es de vital importancia en las personas, pues nos ayuda con el bienestar de cada uno, a un mejor desarrollo en cuantos la productividad, hace bien para la mente y autoestima, entre otras cosas favorables. Es preciso señalar que el estado emocional depende en gran parte de nuestras hormonas que nos estimulan a la felicidad: endorfina, serotonina, dopamina y oxitocina. Estas hormonas funcionan diferentes en el sexo masculino y femenino. Influyen directamente en la producción de energía y estado de ánimo. Es de utilidad que conozcamos su accionar:

 

1- Endorfina: Está estimula las áreas del cerebro que producen placer. Es capaz de disminuir el dolor físico y emocionar. Su producción se logra al besarnos, abrazarnos, ejercitarnos, meditando, leyendo y escuchando música.

 

1- Serotonina: De vital importancia. Se conoce como la hormona del

bienestar, pues precisamente son capaces de generarlo. Además, relajación, satisfacción, concentración, y autoestima. Para su producción es necesario ingerir triptófano, un aminoácido fundamental en la nutrición, que está presente en el arroz, lácteos, cereales, pollos, huevos, pavos, leguminosas, entre otros. Prudente es señalar, que en los estados de ansiedad, depresión, ira y el ataque de pánico, son señales de desequilibrio en los niveles de esta importante hormona.

 

3 – Dopamina: Es conocida como la hormona de la recompensa, puesto

que la misma provee sentimientos de satisfacción que motiva a las personas a ejecutar actividades de manera pro – activa. Para lograr producirla es necesario repetir conductas que generen  satisfacción, si no se logra la recompensa esperada, la sensación será la decepción. Las nueces, el chocolate, los huevos, la meditación, el baile y la

música, pueden estimular su liberación.

 

4 – Oxitocina: Cuando se libera esta hormona del amor, es capaz de producir seguridad en los vínculos emocionales. También estimulan sensación de empatía , sociabilidad

y pertenencia hacia un grupo determinado. Producen confianza y la pérdida del miedo al fracaso. Esta hormona se libera cuando existen vínculos emocionales estables. Los niveles bajos pueden producir depresión, problemas en la lactancia de la mujer y en el hombre, niveles altos, pueden acarrear agrandamiento de la próstata o hiperplasia de la misma, provocando con ello, trastornos urinarios. Abrazar, besar, acariciar, dar o recibir

regalos, constituyen maneras sencillas de producir esta hormona del amor.

 

Finalmente quiero señalar, que la vinculación social y la socialización, resultan vitales para poder seguir existiendo en este planeta, ya que con ello se logra y se favorece a gran escala lo siguiente: la reproducción, la protección, los efectos adversos de los cambios ambientales e impulsa a la vez el estímulo creativo y el desarrollo cerebral.

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